El Museo del Estanquillo se complace en presentar Discriminar deshumaniza, una muestra que pretende mover a la reflexión sobre derechos humanos que Amnistía Internacional promueve y difunde.

Amnistía Internacional es un movimiento mundial que fomenta acciones en favor del respeto y la protección de los derechos humanos internacionalmente reconocidos.


Nuestra visión es lograr un mundo en el que todas las personas disfruten de los derechos proclamados en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en otras normas internacionales de derechos humanos. Animados por esta visión, tenemos la misión de realizar labores de investigación y acción, centradas en impedir y poner fin a los abusos graves contra los derechos humanos.
 

Somos independientes de todo gobierno, ideología política, interés económico y credo religioso. Nuestra labor se financia con las contribuciones de los miembros y con donaciones públicas. Actuamos en solidaridad internacional en más de 150 países y territorios de todas las regiones del planeta.

 

   

 

 

 

 

 

 

 

 

AMNISTÍA INTERNACIONAL Y LOS DERECHOS HUMANOS DE LESBIANAS, GAYS, BISEXUALES Y TRANSGÉNERO (LGBT)

La historia muestra cómo el lenguaje de la deshumanización prepara el camino para que se cometan atrocidades contra grupos sociales estigmatizados. La homofobia (aversión o rechazo a los homosexuales), al igual que el racismo o el sexismo (discriminación a las personas por su sexo), no es algo “natural” ni “inevitable”.

Al estar vinculada a los aspectos más profundos del corazón, a los deseos más recónditos de la mente y a las expresiones más íntimas del cuerpo, la orientación sexual afecta al eje central del derecho de las personas a la integridad física y mental. Ese derecho debe incluir la libertad de decidir y expresar la orientación sexual y para hacerlo en condiciones de igualdad, libres del temor y de la discriminación.

Afirmar los derechos de personas lesbianas, gays, bisexuales o transgénero (LGBT) como derechos humanos significa exigir que se garantice a todas las personas, con independencia de su orientación sexual, el pleno disfrute de sus derechos civiles, políticos, sociales, económicos y culturales.